martes, marzo 23, 2010

Una sonrisa lo puede todo



Mi trayectoria con los dentistas ha sido larga y nunca termina – ello se lo debo a la baja calidad en el calcio que tenemos la familia por parte de mi ‘apa-.

Otro día hablare del por que me quite los frenos (o brackets como en el sur les llaman), por que un día decidí entrar al dentista, solo por que pasaba por la calle y pensé “traigo un poco de dinero, gastémoslo aquí”, o de la ocasión en que acudí por emergencia a sacarme una molar que no me dejaba vivir y a consecuencia de mi insistencia en que hiciera algo el dentista termino rompiendo la pieza y llamando de emergencia a una dentista con mayores competencias. tampoco hablare de la penúltima vez que fui al dentista, donde inicie un tratamiento que no pude terminar por que me mude de ciudad.

Hoy hablare del por que fui al dentista esta ultima vez.

- M- Me encontraba con un tratamiento a medias.

- E- Era la esposa de un compañero es dentista y sugirieron que acudiera a verle.

- - E-- El polímero que tapaba la única pieza que el dentista al cual acudí espontáneamente en la calle hace 10 anios, se había casi terminado por caer.

- - EEstaba aburrida y quería tener un pretexto para salirme de trabajar.

... Fue un jueves por la tarde. Desde que llegue al consultorio debí haber dado la media vuelta y retirarme con el pretexto de que no había dado con el lugar. Pero no! Toque el “timbre” de la sala de espera que parecía la versión barata de un consultorio del Dr. Simi.

Sale la Dentista de la casa contigua – hola, pásale …- ese intro de cuando llegas algún lugar. Tome asiento y el lugar era modesto pero parecía limpio – ojo que digo parecía limpio -. Me recuesta y es ahí cuando noto las manchas en el techo, las note por que no era la primera ves que estaba frente un techo blanco y ese estaba manchado – trate de no darle importancia, en tabasco por el exceso de humedad así parecen ser todos los techos -. Humedad? Me repetí a mi misma en silencio: fue ahí cuando ese aroma típico de tabasco inundaba la habitación acondicionada como consultorio, húmedo, encerrado y a trapo percudido.

Veo que saca de lo que parece un microondas de dentista (no se como se llama el equipo ese donde los dentistas esterilizan los instrumentos). Fue ahí donde recobre la confianza – ósea, que esperaba, es en un pueblito en medio de la selva -. Si Angelina Jolie dio a luz en una cabaña en medio del desierto, yo puedo sobrevivir a una dentista en la jungla.

Me pone una toalla como babero ( ósea aquí no tenemos las pincitas esas que pasan detrás de tu cuello y sostienen la servilleta desechable que cubre tu ropa para que no te ensucies). La dentista procede a encender la lámpara que pone frente a mi rostro para iluminar mi boca abierta. Así como con gesto de un grito desesperado – ok, exagere, solo con gesto de boca y ojos bien abiertos me percato que había pelusa en la lámpara; Veo como la dentista se incorpora frente ami con su cubrebocas y con sus guantes de látex sosteniendo lo que parecían bisturís eléctricos – zuuum zuuum el motor de los mini taladritos se escuchaba- me dice con voz aterradora “me avisas si te duele para ponerte anestesia” …

QUE!!!, estaba yo tan clavada en el polvo, los techos sucios, la humedad, etc. Que no me había percatado que pensaba taladrarme las muelas sin anestesia.

Doctora, no! Póngame anestesia por favor, es que me va doler así… Calmada Fabi, las caries que presentas son mínimas y no se va requerir, no llegare al nervio; me introduce algodoncillos en la boca, me recuesta y me pide relájate, enciende de nuevo el taladro y mientras rezaba en silencio a todo lo que pasaba por mi mente, mi subconsciente me decía, párate, ándale aun estas a tiempo de irte, sentí el primer taladreo en mi boca y solo pedía en silencio ‘que no me duela, que no me duela’ …

Me dolió y mi “hay!” notifico a la dentista que requería ponerme anestesia – juro nunca antes me había dolido que me inyectaran pero esta vez sentía como la mendiga retorcía la jeringa-. Te noto tensa, pondré un poco de música para que te relajes – procedió a encender su celular en altavoz, mismo que guardo en su bata para que yo placenteramente pudiera escuchar reggaeton mientras me esperaba esa larga hora de servicio.

Mientras tapaba las caries pensaba, por que chingados no me atreví a pararme; me vi unos años en el futuro con un puente sintético horrible y media dentadura postiza, solo por que no tuve el valor de enfrentarme a la dentista y herir sus sentimientos con un rechazo.

Ya tengo una semana y no ha habido dolor, pero llegando al DF prometo ir a revisarme.

5 comentarios:

Cracklogan dijo...

Jajaja mal plan he!!! solo falto que en lugar de guantes de latex fueran de esos guantes para lavar el baño!!! jajajaja

Señorita Morfina dijo...

Es un martirio encontrar un dentista que sea de tu total confianza, dímelo a mí, que voy mucho más seguido que cualquier mortal sobre la faz de la tierra, con el actual estoy sumamente contenta porque me trata bien, es cuidadoso, higiénico y me da paletas XD jajajaja

Jamás olvidaré la vez que fui con uno que me recomendaron a que me extrajera una muela que estaba de fastidiosa y el idiota se "equivocó": me quedé con mi muela, con una herida innecesaria y aparte estuve como dos días sin poder comer y con un dolor insoportable :S

Eso es lo malo de las "recomendaciones", que después te da pena decir "...que dice mi mamá que siempre no", pero bueno, tampoco se vale que te hagan cada trabajo que hasta te pesa pagar cada centavo. ¡Al carajo la pena! ¬¬'

Ojalá todo salga bien y después no te veámos con un puente sintético o media dentadura postiza jejejeje

Un beso;

Zu dijo...

Yo voy a la Clinica del "Dr. Jairo Campos" que aparte de dentista es trovador y bohemio¡¡¡ jajajaja que horror, deberia darme pena, pero ps la neta esta bien, es un lugar pintoresco, limpio y te atienden de volada, las Dotoras son amables y le echan ganas a la hora de resanar las muelillas, digo no es la quinta maravilla pero para unas caries sencillonas estan bien.

... ¿Palabra verificadora??

Anónimo dijo...

Que te recuerda el olor a humedad con patas de unos tenis?

Su dijo...

Cuando estes en el DF te llevaré con mi dentista, que aparte de ser profesional, es muy linda y atenta con sus pacientes.

Y olvídate de Jeringas, en el consultorio utilizan otra técnica. Por eso voy con ellos!!!

A ver a ver una sonrisita =)