lunes, septiembre 03, 2007

- Para olvidar a Samuel, esparciendo su olor a canela, pero es que siempre he leído antes que Samuel constituyera un pretexto-; tampoco he analizado por que sueño tanto mientras leo y siempre con lo mismo, con arena y playa, con Samuel, con mis amigos, con mi madre, con ciertos lugares de la ciudad que ni siquiera existen mas en la ciudad original. Tal vez por eso es mejor leerla y soñarla que vivirla, que olfatearla.

No puedo concentrarme en mi lectura; leo y a su ves estoy redactando esto en mi mente, han pasado ya casi ocho paginas –ochocientos ochenta y ocho, este chiste me ha seguido desde que llegue a estas tierras y hoy me ha parecido tan gracioso- y no recuerdo lo que Zoe acaba de decir.

Sabía que solo era cuestión de cruzar la puerta – es tan fácil caminar- yo simplemente me paralizaba y salía corriendo hacia el lado contrario; me abrió la puerta varias veces yo tente en cruzar, me asomaba y me moría de ganas de poder estar adentro, pero nuevamente ahí me quede, solo observando. Cuando menos lo pensé tomo de mi mano y me jalo, -ja! No podía creerlo- fue tan fácil y tan extraño, pero tan familiar, me ha dejado un sabor que no puedo describir, una vibra buena llena de paz.

Estuve cómoda, nerviosa –muy nerviosa- la textura de la superficie era tan suave, pero muy distinta a la que ya conocía; el aroma era muy robusto – cielos! No sabia cuan satisfactorio era sentir viajar ese aroma hacia mis pulmones- las extremidades ásperas y macizas húmedas de agua salada fueron un factor muy importante; el sabor distinto y agradable – no saciaba mi curiosidad por distinguir de que estaba hecho, así que hice los pudores a un lado y le probé cuanto pude-

No fue nada parecido a lo que imagine. El factor que impulsaba mi imaginación no alcanzo a llegar, pero su presencia no fue necesaria ya que el evento fue acompañado de lo más inesperado – la atención personalizada y dedicación a los invitados- Sentí ser el centro del evento, le conocí de una manera diferente.

Ahora siento dentro de mí un nuevo sentimiento, una necesidad de conocerle por completo, no pienso en fiestas para ello, un café nostalgia es más que suficiente.

Me la pase de maravilla.

- Lo único que recordé fue el que hablaba de los sueños durante la lectura – yo divagaba mientras leía. Regrese a buscarle para transcribir la oración, solo que me di cuenta que el párrafo entero lo relacionaba con algo. Habla de cómo Samuel es distinguido por su aroma, de pretextos que existen y análisis mientras todo es un sueño –Yo vivo soñando e imaginando y para todo hago análisis y pongo pretextos-; Arena y playa con Samuel – ja! Samuel y su color rojizo que pronto dará una segunda capa-. Dice que es mejor leer que vivir y olfatear; las palabras escritas a veces nos hacen viajar en nuestra imaginación mas haya de la realidad, pero sin realidad no podría existir este diario que dejo a todos ustedes.

Hay veces que ni yo entiendo la locura que existe en mi mente y también me pregunto ¿Cómo es posible que yo haya dicho eso? ¿Qué chingados quise decir? ¿Por qué hablar en un código tan extraño? Creo que a veces el escribir indirectamente termina siendo algo irracional.

2 comentarios:

Mozzy dijo...

Jajaja.. No es irracional, solo hace falta quien te entienda perfecto de lo que hablas.

Todo es tan claro...!!!

lolita dijo...

:$


creo que fui descubierta

jeje